Carmen Castillejo (Torremolinos)
Mi hija nació en navidades, entre villancicos, belenes , luces de colores y jolgorio.
Al ver su mirada, me sentí la MUJER más dichosa y colmada ...¡¡ ya era MAMÁ ¡¡
Y me apené al sentir un resquemor que me roía por dentro. No había sido el parto que quería. Mucha gente intrusa, luz de quirófanos, y poco RESPETO a mi bebe y a mi misma.
Al volver a casa, me asaltaron las dudas, los miedos, la incertidumbre.
Deje de confiar en mi instinto .... ¿ lo estaré haciendo bien?
Echaba en falta a mi tribu, al abrazo calido, a los consejos protectores, a la compañía bienintencionada, el respeto a mi momento y a mi bebé.
Y buscando sin buscar, hallé un tesoro...muchos tesoros.